Fever Pitch

Hacía bastante tiempo que tenía ganas de leer este libro de Nick Hornby, tras haber terminado Slam, que me gusto mucho. Me ha costado más de lo que pensaba pero ha merecido la pena.

En él se cuenta la relación del autor con el fútbol, o más bien cómo su obsesión se puede convertir en una filosofía de vida. Se hace a través de momentos importantes en su vida relacionadas con partidos, desde que era un niño en 1968 hasta 1991, en el momento en que termina de escribirlo.

Me ha gustado sobre todo porque me ha hecho ver el fútbol inglés (el cual me encanta) de otra forma. Creo que he aprendido mucho sobre la forma de ver el fútbol de ese país, aunque se habla constantemente de nombres que jamás escuché.

He destacado algunas partes en donde se puede ver la esencia de lo que quiero decir y de lo que es este deporte para muchos de nosotros independientemente del país del que seamos:

[…]Nadie, incluso alguien como yo habría sido capaz de recordar el partido si no hubiera sido por la rueda de prensa posterior, cuando Alan Durban se enfadó por la hostilidad de los periodistas hacia su equipo y su táctica. “Si queréis entreteneos -gruñó- ir a ver payasos“.

Se convirtió en una de las frases futbolísticas más famosas de la década […]


[…]Yo soy un fan del Arsenal primero y luego un fan del fútbol (y sí, de nuevo, conozco todas las coñas) […]


[…] Y me encanta eso, el hecho de que las antiguas novias y otra gente con la que has perdido el contacto y probablemente nunca veas de nuevo estan sentadas enfrente de su TV y pensando, momentaneamente, pero todos al mismo tiempo, Nick , sólo eso, y están felices o tristes por mí. Nadie más consigue eso, sólo nosotros. […]


[…] Simplemente no puedes encontrar eso fuera de un campo de fútbol; no hay ninguna parte más en todo el país que te hará que sientas que estás en el corazón de las cosas. Porque da igual al garito que vayas, o toques, o películas, o cualquier concierto que veas, o restaurante en el que comas, la vida continuará igual en tu ausencia, como siempre hace; pero cuando estoy en Highbury para partidos como ese, siento que el resto de el mundo se ha parado y se amontona en los alrededores, esperando oír el resultado final […]


[…] De nuevo, si miramos a Europa: los italianos, los portugueses y los españoles tienen entradas caras, pero se pueden permitir pagar por los mejores jugadores en Europa y Sudamérica. (También están menos obsesionados con el fútbol de ligas menores que nosotros). […]

Hemos confundido el fútbol con algo más, algo más necesario. […] Vemos  todo desde lo alto de esta montaña de pasión partesana; no importa si nuestras perspectivas están equivocadas. Quizá es el momento de bajarnos, y ver lo que ven todos en el mundo ahí afuera.[…]


Manifiesto Cluetrain

” Imaginemos un mundo en el que todos estuvieran constantemente aprendiendo, un mundo en el que lo que nos preguntáramos fuera más interesante que lo que sabemos, y la curiosidad contara más que ciertos conocimientos. Imaginemos un mundo en el que lo que uno transmite fuera más valioso que lo que uno retiene, en el que alegría no fuera una palabrota, en el que no se prohibiera jugar al cumplir once años. Imaginemos un mundo en el que el negocio de las empresas fuera imaginar mundos en los que la gente realmente le gustaría vivir algún día. Imaginemos un mundo creado por la gente, para que la gente no se desvanezca de la Tierra para siempre.Imaginémoslo. “


Este es el fragmento que más me gusta del libro que anoche terminé de leer: el Manifiesto Cluetrain. Aunque no tenga mucho que ver me recuerda bastante a esto, supongo que lo han hecho a propósito.

A pesar de que las espectativas ya eran bastante altas antes de comenzar a leerlo, me ha parecido muy muy bueno.

Desarrolla una serie de ideas que las empresas deberían tener en cuenta para poder adaptarse al impacto que está provocando Internet sobre las personas y su nueva forma de ver a las empresas. También habla sobre cómo influirá en ellas la estrategia que tomen estas últimas para enfrentarse a la situación. Las presenta en forma de manifiesto con 95 puntos. La principal y sobre la que giran todas las demás es que “los mercados son conversaciones” entre personas.

No es mi tipo de libro, pero desde ya pasa a estar entre mis favoritos.

Arthur C. Clarke nos deja

Vía Microsiervos me acabo de enterar del fallecimiento de Arthur C. Clarke, uno de los mejores escritores de ciencia ficción que han existido.

Hace no demasiado tiempo leí 2001: Una odisea en el espacio y ha sido uno de los libros que más me ha gustado de todos cuantos han llegado a mis manos. Antes ya había leído algo de él, pero sólo unos relatos y tengo que reconocer que me encantó su estilo.

Como curiosidad, cabe destacar que da nombre a las Leyes de Clarke , a partir de uno de sus libros de divulgación científica (Perfiles del futuro, 1962).

No soy nadie para hablar mucho de él porque apenas conozco su obra, pero al leer la noticia de su muerte, he sentido pena de pensar que una mente como la suya ha dejado de existir. Cuando termine el libro con el que estoy, leeré algun otro de sus libros.