Febrero sin exámenes

Llevo unos días con una sensación extraña, es la primera vez en mucho tiempo que no tendré exámenes en Febrero. El curso pasado realmente tampoco los tuve, pero fué distinto porque estaba matriculado de algunas asignaturas de 4º en la universidad. Aunque como era de esperar no hice ninguno. Y es que eso de trabajar y estudiar a la vez creo que no lo sé llevar bien.

Este curso por un error mío no pude hacer la automatrícula, y viendo la situación decidí no matricularme.Total, no podría ir a clase, ni hacer prácticas, ni… ni tenía gana, la verdad. Todo el mundo me aconsejaba que al menos me matriculase, porque si no luego sería más difícil retomarlo, pero he preferido aparcarlo y mirar las cosas con perspectiva. Son muchos años seguidos estudiando demasiado y no quería seguir haciendo las cosas por inercia.

No sabía (ni sé) si lo retomaré, pero tengo que reconocer que ahora mismo al menos estoy más tranquilo, sin ese continuo “debería estar estudiando” en la cabeza. Seguro que casi todos entendéis a lo que me refiero.

Así que debo ser de los pocos bloggers sin excusa para no publicar estos días, lo reconozco.

Ya sé que esto no le importa a nadie, pero es lo bueno que tiene un blog personal sin temática como este… que veces también lo puedes usar de diario :D

Papel

Tanto tiempo buscándolo: esfuerzos, cabreos, alegrías, decepciones, que no disfruté de esos momentos tanto como habría debido. Y como suele suceder, ahora que es demasiado tarde me doy cuenta. Desde el día que me dieron el título, simplemente abrí el sobre y lo leí. Estuve orgulloso durante una mañana. Pero no es más que un papel. Está en la estantería, cerrado, debajo de otro montón de papeles. No lo he vuelto a mirar desde aquel día: me queda todo por aprender.

Casting

Visto ayer en la universidad [Click en la foto para ampliar].

Y es que cada día uno se encuentra carteles más raros. Como uno de “se pasan trabajos a máquina” escrito a mano.

Nota: El que corrige con boli rojo es un cachondo.

Cuestión de principios

La semana pasada estuve en una charla que vino a dar un MVP (Most Valuable Professional) de Microsoft a la universidad sobre Seguridad en Aplicaciones Web, por lo que pensaba que iba a estar bastante bien. Pero nada más comenzar me di cuenta de por dónde iban a ir los tiros: la cosa parecía más bien un monólogo sectarista sobre lo bueno que es Microsoft y lo malo que es Linux, haciendo comparaciones injustas sobre características en que su S.O. supera al otro.

Quiero aclarar que yo no estoy casado con ninguno, según mi opinión lo mejor es aprovechar las ventajas que tiene cada uno dependiendo de las necesidades que se tengan, pero verle ridiculizar a Richard Stallman, decir que Vista es poco menos que perfecto, insultar a toda la comunidad de software libre y negar las ventajas de éste sobre el software de código cerrado entre otras cosas, hizo que me hirviera la sangre. Durante un momento estuve dispuesto a levantarme e irme, pero pensé que eso de poco valía y preferí escuchar hasta qué punto llega el fanatismo de alguien, adaptando la realidad a sus ideas.

Pero quiero ir más allá: supongamos que todo lo que dijo fuese cierto, que Windows es lo mejor del mundo mundial… es necesario desprestigiar las demás alternativas? Soy de la opinión de que cuanto más para elegir es mejor para todos, y sin gente como Stallman, una alternativa tan interesante como la que defiende, no existiría. Para mí en el momento en que utilizó esa estrategia perdió toda la credibilidad.

Aunque tengo instalados ambos S.O. suelo utilizar Windows, pero salí de la charla decidido a usar más Linux. Es una cuestión de principios. Vamos, que si lo que pretendió fué cazar más adeptos para su causa al menos conmigo, con esa demagogia, no lo consiguió, más bien al contrario.

Anuncio… motivador?

No sé si este anuncio que visto esta mañana en la universidad es demasiado bueno o acojona (en mi caso es la 2a opción):

Aunque pensándolo más detalladamente, quizá sea sólo la entonación que yo le dí mentalmente mientras lo leía…